El escondite de la fábrica de autos

Autor

Santiago Herrera (2°4°)

Encuadre científico/industrial

En su afán de progreso la humanidad genera nuevas tecnologías que ayudan al hombre a liberarse del trabajo mecánico y obtener más tiempo para el óseo. Pero ¿quién controla esta construcción de nuevas tecnologías? ¿Hay una ética en la construcción de estas herramientas útiles? ¿hay una visión integral del hombre en comunión con la naturaleza?

En este cuento, Santiago Herrera nos propone una ficción sobre un problema de los tiempos futuros, ¿Cuánto poder tendrán las máquinas? ¿dominarán a los hombres? Un futuro apocalíptico en donde las máquinas...

Cuento

1

Yo simplemente hacía mi trabajo. Lo que pasaba luego no me importaba, no quería meterme en problemas.
La gente que trabajaba en esa empresa tenía su grupo, no hablaban mucho entre ellos y menos conmigo. Yo estaba solo por lo cual recorría los pasillos de la empresa.
Cuando les preguntaba a las personas de ahí qué se escondía en ese lugar, cambiaban de tema. Obvio que no iba a insistir, pero ellos algo sabían. Caminando por los pasillos en donde se encontraban los jefes escuchaba ruidos, charlas, discusiones. Pero nadie se hablaba con nadie, y yo solo entraba hacia mi trabajo y me iba, tampoco hablaba.

2

No conocía a nadie en Bs.As. no tengo familia ni amigos. Vivía en el trabajo y a veces me daban ganas de dejar el empleo y seguir haciendo lo que hacía. Pero algo me decía que me quedara.
Y ese algo que me hacía quedar era saber qué había en ese cuarto. En ese momento se me ocurrió hacer horas extras para averiguar qué es lo que pasaba allí, en la empresa que es una fábrica de autos llamada FIAT. Los jefes eran muy reservados y nunca se los podía ver ni en los pasillos.
Me puse a buscar información sobre la familia, sobre todo de su padre, que era muy conocido. Un señor con bastante problemas, no sabía qué tipos de problemas, en cada página que buscaba ver qué problemas tenía salía “ERROR”. ¿Habría cancelado todas esas páginas?. Tantos problemas raros que nunca se supo, decidió hacer el viaje y dejar a sus hijos a cargo de todo.
Unos de los hijos se llamaba Alex Wesley; el otro hijo era Tomas Parker, no eran de la misma madre.
A los hijos no lo podía encontrar en ninguna página web tampoco, y si había información sobre ellos también salía “ERROR”. Empecé a buscar por otros lugares. En la empresa tenía que haber alguna información pero lo único que me salía era el formulario de los hijos. Decidí dejar de buscar.

3

Un día me dijeron que si me podía quedar más tiempo en la empresa que era tipo hasta las 01:00 de la mañana. Mi objetivo era poder saber qué había. Eran las 23:00 de la noche y no había ningún tipo de seguridad en el lugar. Decidí entrar. Había varias puertas, abrí una y lo único que vi fueron autos que nunca había visto en mi vida.
Escuche ruidos y salí corriendo.
Al otro día seguí haciendo horas extras por la noche…era una noche lluviosa, ya conocía el lugar y entré. Me encontré con la puerta blindada de los autos lujosos y extraños. Entré despacio y me acordé lo que me había dicho el jefe pero no me importaba. Cuando entré vi cuatros coches lujosos con un diseño fabuloso nunca visto.
Llegué poco a poco a esos autos y toqué uno. Hizo un ruido que tuve que esconderme para que nadie pueda verme. Desde mi escondite vi cómo el auto poco a poco se transformaba en un robot humano. Yo no podía creerlo, hablaban y se entendían entre ellos como si fueran humanos.
Pero al instante se desarmaron, los desactivaron. Los dueños no estaban pero si los de seguridad, escuché como cerraban las puertas de ese lugar. Quedé atrapado.

4

Mi curiosidad era saber qué hacían, conocer más de ellos. Me lancé y los active pero bajando el volumen.
EL primer robot era un Ferrari de última generación rojo, con 500 caballos de fuerza, su carácter era muy fuerte y de estatura alta 2,30. Era muy sensible a los perros callejeros y medio ambiente sucio, lo mejor que sabía hacer era dar la vuelta al mundo por minuto. Tenía una rueda de otro universo, un motor valuado en 20.000.000 de dólares y era un coche antibala.
El segundo robot era un Bugati Vierón de última gama de color gris, con 400 caballo de fuerza, era tierno y de estatura mediana 1,90, Muy sensible al el encierro de los animales en zoológico y las cosas automática. Tenía un motor de última generación valuado 15.000.000 de euro , parabrisas diseñado para el solo y una rueda antibala.
Uno de ellos me mira y me dice:
-Queremos salir de aquí.
- ¿quiénes son?
-No somos de aquí, nos tienen secuestrados. Necesitamos que nos saques de aquí.
Yo obvio que no podía hacer nada, entré a ese lugar solo para ver y no para meterme en problemas.
Los papeles decían que los robots se llamaban Car-Robot, traídos desde la NASA. Lo que decía abajo no era muy bueno… los tenían escondidos para que nadie los vea porque estos robots eran peligrosos. Y no solo eso, los tenían secuestrados.

5

Salí de ese lugar, dejé mi trabajo, dejé todo y me fui. Esos robots eran peligrosos. Entonces tomé contacto con la NASA y les mandé las fotos que había sacado. Decidí dejarlo todo e irme otra vez a viajar.
Un día abro el diario y leo que los hijos del dueño habían sido arrestados, los robots volvieron a su lugar y lo más raro era que el padre de ellos no aparecía en ningún lado…  y hasta el día de hoy nunca se supo nada de él.

 

Los guantes La planta nuclear de la profundidades Un sueño tecnológico
de Daniel Vega de Nahuel Riveros de Juan Reinoso